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martes, 2 de febrero de 2010

LA FUNDACIÓN CLAUDIO NARANJO CREA UN PROGRAMA PARA HUMANIZAR LA EMPRESA



Como es bien sabido, corren tiempos de profunda crisis en el sistema financiero, económico y empresarial. Una crisis que nos enfrenta, más que a una época de cambios, a un cambio de época. Una crisis cuyo epicentro se sitúa en la erosión de los valores esenciales, en el olvido de nuestros principios éticos, en el deterioro de la conciencia, y en una intensa, constante y dolorosa deshumanización de la vida social.

El mundo de las organizaciones, como motor y referente fundamental de nuestra sociedad, no es ajeno, en absoluto, a la erosión, al olvido y al deterioro de lo humano. Antes bien, ese mundo de la empresa, obcecado por la productividad, por la maximización de los beneficios a corto y por la acumulación de inmensas parcelas de poder, contribuye, sustancial e intensamente, al impulso, al mantenimiento y a la gravedad de la crisis en la que nos hayamos inmersos.

Ante ese mundo organizacional enfermo y en crisis, El Dr. Claudio Naranjo plantea la necesidad de fomentar la transformación individual, de profundizar en el autoconocimiento y de desarrollar la autoconciencia. Por eso, después de cuatro décadas de perfilar y pulir el programa SAT para colectivos de buscadores, psicoterapeutas y profesionales de la educación, ha creado, ahora, una versión específica de ese programa para el mundo de las organizaciones.

El Programa SAT es un proceso de desarrollo cuya extraordinaria capacidad transformadora se debe a la interacción de una gran variedad de elementos de autoconocimiento y al contexto de ayuda mutua en el que se realiza. El trabajo interior se construye en tres diferentes niveles de conciencia: identificando nuestras verdaderas motivaciones a través del autoconocimiento, desarrollando la afectividad en nuestras relaciones interpersonales mediante una pedagogía implícita del amor, y explorando una ética profunda que nos permita experimentar la libertad desde la autenticidad.

El SAT organizaciones aborda la creciente idea social de que se hace necesario un cambio en la empresa. También explora vías para un desarrollo que sea favorable a la organización, a sus integrantes y a la sociedad. La nueva propuesta del Dr. Naranjo recupera una filosofía ya aplicada al mundo de la educación: cambiar la empresa para cambiar el mundo.

El SAT organizaciones es una puerta de entrada al universo del proceso SAT para todas aquellas personas del mundo empresarial que, a través de un camino de transformación integral, estén abiertas a desarrollar una profunda conciencia interdependiente. Los que siguen, son sus principales objetivos: aplicar herramientas de autoconocimiento a los procesos organizacionales, desarrollar la calidad humana en la empresa, ejercer un liderazgo humanizante y responsable, fomentar la cooperación interpersonal, e implementar un desarrollo humano, sanador y sostenible.

Como punto de partida de este programa, el Dr. Naranjo plantea tres preguntas sustanciales acerca de un nuevo paradigma humanizado en el mundo organizacional: ¿Conviene a las empresas tener personas libres, solidarias, responsables y virtuosas? ¿Será posible que a través del desarrollo de las personas pueda evolucionarse hacia una humanización de las empresas? ¿Es concebible una transformación de la empresa en que se equilibren la búsqueda de ganancias y el servicio a la vida humana?

El planteamiento de Claudio Naranjo para el mundo organizacional se sustenta en los siguientes principios basales: los seres humanos no somos recursos. Las personas que trabajan en las organizaciones han de poder integrar su dimensión cognitiva, emocional e instintiva. Sólo tendremos organizaciones sostenibles, con trabajadores sanos, si atendemos al rol, a la persona y al ser humano. Sólo un líder humanizado puede desempeñar un management humanizante. Un líder humanizante sólo puede llegar a serlo transitando por un profundo proceso de desarrollo y transformación personal.

Como puesta en marcha de ese nuevo programa SAT para el mundo de las organizaciones, la Fundación Claudio Naranjo tiene previsto realizar dos eventos. El primero de ellos, los días 15 y 16 de abril, tendrá lugar en el hotel Rey don Jaime, en Castelldefels. Consistirá en unas jornadas de reflexión sobre la propuesta de autoconocimiento transformador, mediante las habituales técnicas experienciales y vivenciales que se utilizan a lo largo del programa. El segundo evento se celebrará posteriormente, en fecha y lugar aún por determinar, y consistirá en la realización completa del primer módulo del programa SAT para las organizaciones. En el mismo, se trabajará sobre la psicología de los eneatipos (Eneagrama), se realizarán talleres de coaching y Gestalt, se practicará la meditación personal e interpersonal, y podrán vivenciarse dinámicas corporales de expresividad y movimiento.

AMIG@ BLOGUER@, COMO MIEMBRO DEL EQUIPO QUE ORGANIZA, DISEÑA E IMPARTE ESTE PROGRAMA, TE PIDO, ENCARECIDAMENTE, SU DIFUSIÓN, TANTO EN LA RED COMO FUERA DE ELLA. PUEDES ACCEDER A MAS DETALLES SOBRE EL MISMO PINCHANDO EN EL SIGUIENTE ENLACE:

martes, 30 de junio de 2009

Las cinco transdisciplinas ( I )

Siguiendo con la famosa lista de 27 preguntas que darán mucho juego, me planteo, en esta entrada, abordar la séptima de ellas (como ya hizo Julen, en un reciente y magnífico post).

El enunciado de esa pregunta es el siguiente: ¿Qué otro tipo de creencias, supuestos mentales, enfoques, conceptos… pueden facilitar una transición hacia otras maneras de hacer empresa?

En esta ocasión, parto de las cinco disciplinas de Peter Senge (casi tan afamadas como nuestra célebre lista).

Parto de esas cinco disciplinas, con el ánimo de buscar vías de evolución, de desarrollo, de trascendencia…

Mi intención no es, en absoluto, sustituir los planteamientos de Senge por otros nuevos o alternativos.

Muy al contrario, mi idea es reconocer la inmensa potencialidad de las aportaciones de Peter (en mi opinión, altamente infravaloradas, infracomprendidas e infrautilizadas en el mundo organizacional), y partiendo de ellas, y del enorme impacto positivo que su implementación supone, reflexionar acerca de nuevas vías evolutivas que las complementen y continúen.

Para el planteamiento que me propongo, primero enunciaré cada una de esas disciplinas, y sintetizaré, muy brevemente, los postulados de Senge. A continuación, expondré mis reflexiones en torno a posibles caminos de crecimiento, de evolución y de desarrollo, que pudieran dar continuidad y complementariedad a cada una de ellas.

Bueno, pues vamos con ello...

Del dominio personal al dominio transpersonal

Dice Senge…

La gente con alto nivel de dominio personal es capaz de alcanzar coherentemente los resultados que más le importan: aborda la vida como un artista abordaría una obra de arte. Lo consigue consagrándose a un aprendizaje incesante.

El dominio personal es la disciplina que permite aclarar y ahondar continuamente nuestra visión personal, concentrar las energías, desarrollar paciencia y ver la realidad objetivamente. En cuanto tal, es una piedra angular de la organización inteligente, su cimiento espiritual. El afán y la capacidad de aprender de una organización no pueden ser mayores que las de sus miembros. Las raíces de esta disciplina se nutren de tradiciones espirituales de Oriente y Occidente, así como de tradiciones seculares.

La disciplina del dominio personal comienza por aclarar las cosas que de veras nos interesan, para poner nuestra vida al servicio de nuestras mayores aspiraciones. Aquí interesan ante todo las conexiones entre aprendizaje personal y aprendizaje organizacional, los compromisos recíprocos entre individuo y organización, el espíritu especial de una empresa constituida por gentes capaces de aprender.


El dominio transpersonal va más allá. Trasciende a la persona. Apunta y direcciona hacia el Ser esencial. Hacia la autenticidad. Hacia la integridad entre lo que se piensa, se siente, se dice y se hace. El dominio transpersonal reconoce la personalidad como un mecanismo defensivo, como un constructo adaptativo que, inicialmente, nos permite sobrevivir psicológicamente, pero que, con el tiempo, nos encarcela y nos esclaviza, nos aprisiona en compulsiones inconscientes e incontrolables de repetición.

El dominio transpersonal integra, desde la búsqueda de lo esencial, al personaje, a la persona y al ser humano. Potencia nuestros tres cerebros (el cognitivo, el emocional y el instintivo), y desarrolla y equilibra nuestros tres amores (Eros, Ágape y Philia).

El dominio transpersonal implica que el líder se forje, que desarrolle un autoconocimiento profundo, que busque su autotransformación, que confronte su neurosis, sus ideas locas, sus fijaciones, sus introyectos, sus formas de motivación deficitarias…

El líder con dominio transpersonal acepta transitar el dolor y reivindica el quiebre como camino de sanación.

El líder con dominio transpersonal es un líder humanizado que contagia y contamina humanidad desde la presencia, desde la cercanía y desde la sabiduría del principiante.

El líder con dominio transpersonal, partiendo de su autotransformación, invita a la transformación de las demás personas, a la transformación organizacional y a la transformación social.

El líder con dominio transpersonal es consciente de que, sin la autoliberación de los introyectos y los secuestros personales, ninguna otra transformación, en ningún otro nivel del sistema, es posible, auténtica y sostenible.

El líder con dominio transpersonal, desde su autotransformación, es consciente de que, para sanar la organización, necesita que la psicoterapia (esa psicoterapia para sanos, existencial, esencial, espiritual, transpersonal y transformacional, tan ignorada por un management pretendidamente moderno, aliado con las oscuras y manipulativas pretensiones del nuevo espíritu neocapitalista) entre de forma decidida, profunda y sustancial en las organizaciones.

Y aquí me paro.

Lo que en principio pretendía ser un post, se está convirtiendo en casi un capítulo de un libro.

Os emplazo, pues, a próximas entradas, en las que iremos desgranando el tránsito de las otras cuatro transdisciplinas.

Continuará…

La imagen pertenece a una obra de Vassily Kandinsky.

Os dejo con un video de Claudio Naranjo en el que se hace referencia a algunas de las ideas basales apuntadas en la entrada.

martes, 12 de mayo de 2009

Tu mala suerte es culpa tuya, porque el sistema es perfecto


Ayer, Lluís Amiguet, en la contra de “La Vanguardia”, entrevistó a Michela Marzano: investigadora de la pornografía, el management y el coaching en el CNRS.

Algunas de las ideas basales que subyacen en las reflexiones de Marzano, me resuenan muy cercanas a los argumentos que he planteado en cuatro post anteriores: Entre esos tipos y yo hay algo personal, Management, Recursos Humanos y Nuevo Espíritu del Capitalismo, Storytelling y crisis del capitalismo y Respuestas a la crisis del capitalismo .

Os dejo con la entrevista…

Tengo 39 años. Investigo en el Centre National de la Recherche Scientifique. Soy creyente no practicante. La pornografía y la autoayuda coinciden en servirse de la ilusión de libertad individual para perpetuar la explotación de unas personas por otras. Colaboro con el CCCB

La autoayuda predica que la mala suerte no existe; algo que adivinaron los rebeldes, desde Espartaco hasta los alternativos en la era digital. Para el rebelde, el destino sólo era el resultado de un sistema injusto. Si te resignabas a tu suerte, aceptabas esas reglas que te explotaban y los que mandaban seguían disfrutando de su buena suerte tramposa. Ahora la autoayuda cuestiona la coartada de la suerte, pero cargando la responsabilidad no sobre la injusticia del sistema sino sobre cada individuo y vendiéndole libros de paso. Marzano deconstruye e iguala el lenguaje de la pornografía y la autoayuda: "Ambos se basan en fomentar la ilusión de libertad individual para enmascarar la explotación colectiva".

Vivimos el mejor momento para desenmascarar la impostura de los libros de management personal, autoayuda, coaching...

¿Por qué ahora?

Las crisis ponen en evidencia que si quieres no siempre puedes, porque, por mucho que quieras, no lograrás nada si antes no desvelamos que las reglas del juego de la economía son tramposas, producen desigualdad y nos penalizan a la mayoría.

No veo nada malo en autoayudarte.

Es perverso hacerte creer que todo lo que te sale mal es culpa tuya y debes mejorarlo y que, en cambio, las reglas del juego establecido por una minoría en su provecho no necesitan ninguna mejora.

Algunos de esos libros son divertidos.

Pero la ideología que los alimenta no: lleva a pensar, por ejemplo, que si hoy estás en el paro, es porque no deseaste el éxito lo suficiente ni te esforzaste. No sólo eres un perdedor y un fracasado sino que encima es culpa tuya y eso exculpa, de paso, a todos los demás responsables de tu paro.

Antes había perdedores simpáticos.

Hoy esa superchería del autocrecimiento lo impide: si eres un perdedor es porque también eres un vago que no se ha molestado en automejorarse. Antes el sistema era paternalista: había un amo del que emanaban en cada momento todas las órdenes que todos cumplían y si las cosas iban mal, también se preocupaba y ocupaba de los suyos...

Ya no quedan señoritos de esos.

Porque a partir del año 90 el capitalismo, para seguir creciendo, necesita nuevos empleados emprendedores, ya que las tecnologías de la información han dejado anticuada la estructura patriarcal. Ahora cada empleado debe ser capaz de tomar sus decisiones por la empresa y asumir sus consecuencias.

Gente que sepa mandarse a sí misma.

En la era digital, las empresas para ser productivas deben tener apariencia - sólo es una apariencia-horizontal: los amos y sus capataces ponen objetivos y los empleados los cumplen por los medios que quieran.

La célebre dirección por objetivos.

Es la ilusión de la autonomía personal cuando, en realidad, sus objetivos a menudo o son incumplibles o sólo se pueden cumplir si renuncias a todo lo que no sea trabajar. Los amos te dan toda la libertad para renunciar de la manera que quieras a tu propia libertad. Por lo menos, cuando imponían un horario, tu tiempo libre era tuyo.

Pero el trabajo produce satisfacción.

Esa es la trampa - envuelta en toda esa palabrería de autoayuda-de la felicidad por el trabajo. Sostiene que el trabajo es el único camino de la realización personal hacia la felicidad. De esta forma sólo puedes ser feliz haciendo ricos a los amos. Yya no te queda ser el pobre e inocente desgraciado, de antaño, ahora si no eres feliz, encima eres un indolente culpable de tu desgracia.

Trabajar antaño fue maldición bíblica.

Era el peaje del sustento. En la sociedad patriarcal era el fatigoso pero inevitable modo de mantener a la familia: hoy la economía necesita más implicación personal: exige ejecutivos autoconvencidos que renuncian a la familia y amigos para invertir todas sus horas en la empresa, lo que les convierte - creen los muy alienados-en superhombres y supermujeres felices y admirados.

Eso si la empresa funciona...

Es la otra paradoja: se te hace creer que todo depende sólo de ti, pero, a la hora de la verdad, todo depende de los resultados de tu empresa que a su vez pueden tambalearse, como ahora, por una crisis financiera que comenzó a miles de kilómetros por culpa de quienes sí deciden y ponen las reglas.

Tampoco podíamos crecer siempre.

El crecimiento tiene límites, pero el éxito ilimitado que promete la filosofía de la autoayuda necesita de la ilusión de que eres tú solo quien pone los límites, como si el planeta no los tuviera. Cuando tú puedes permitirte tres coches y dos piscinas, pero el planeta y su atmósfera, no.

A veces, crecer es ser más pequeñito.

Sí, menos mal que hemos "fracasado" en conseguir todos nuestros objetivos y aún podemos salvar lo que queda de la Tierra.

Aquí aún estarían enladrillando playas.

Esa lógica de la autoayuda propicia, en crisis, enormes cantidades de sentimiento de culpa, que a su vez se transforma en depresiones. En Argentina y Francia, el psicoanálisis es una religión y de su sacramento, los antidepresivos, argentinos y franceses son los mayores consumidores del mundo.

¿Por qué?

Precisamente porque son países con egos enormes educados en la fe ilimitada en la propia capacidad de control de uno mismo y de su destino, al que se considera mero resultado de las decisiones tomadas a lo largo de la vida. Las terapias breves, la PNL y otras técnicas alimentan esa ficción de control ilimitado, que no es más que la ilusión infantil de omnipotencia.

Y resulta que la suerte también existe.

Llámele suerte, destino, imponderables, lo que quiera, pero se trata de la madura aceptación de que una parte de lo que nos sucede - por ejemplo, esta crisis financiera-no depende exclusivamente de nosotros.

Pero sí nuestra actitud ante ella.

Veo que ha leído mucha autoayuda.

He entrevistado a un montón de gurús.

Léalos, pero a veces es mejor fracasar. Fracase, hombre: no sé si será más feliz, pero seguro que vive más tranquilo.


Os adjunto un video en el que Marzano presenta su libro: “Extension du domaine de la manipulation”

viernes, 16 de enero de 2009

Facilitando procesos de cambio


Navegando por el proceloso mar en el que habitan mis textos seleccionados, me encuentro con este sucinto y memético escrito de Eugenio Moliní. Lo comparto con vosotr@s por si puede serviros de guía en estos convulsos, removidos y caosbióticos tiempos, atiborrados de mentiras, manipulaciones e inautenticidades.

Toda pretensión de predecir y controlar un proceso de cambio, desemboca automáticamente en la coerción. Y la coerción, por muy enmascarada que esté, crea su propia resistencia. Por eso, para conseguir el éxito, tenemos que basar nuestra práctica en principios muy simples:

1. La necesidad de cambiar emerge, no se impone.

2. Los implicados se comprometen si se les deja, si no se les deja se resisten.

3. La diversidad de pareceres es necesaria para crear un futuro convincente.

4. Cuanto más convincente es la visión, mayor es el compromiso para hacerla realidad.

La misión de las personas que facilitan el proceso de cambio es la de crear espacios para que los participantes puedan concretar su compromiso. Crear espacios, sin imponer, sin forzar, sin controlar y sin manipular.

QUÉ SENCILLO, QUÉ LÚCIDO, QUÉ SUCINTAMENTE CLARIFICADOR Y QUÉ TERRÍBLEMENTE DIFÍCIL.

Para cerrar el post, os inserto un vídeo que sugiere otra mirada…


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