viernes, 16 de enero de 2009

Facilitando procesos de cambio


Navegando por el proceloso mar en el que habitan mis textos seleccionados, me encuentro con este sucinto y memético escrito de Eugenio Moliní. Lo comparto con vosotr@s por si puede serviros de guía en estos convulsos, removidos y caosbióticos tiempos, atiborrados de mentiras, manipulaciones e inautenticidades.

Toda pretensión de predecir y controlar un proceso de cambio, desemboca automáticamente en la coerción. Y la coerción, por muy enmascarada que esté, crea su propia resistencia. Por eso, para conseguir el éxito, tenemos que basar nuestra práctica en principios muy simples:

1. La necesidad de cambiar emerge, no se impone.

2. Los implicados se comprometen si se les deja, si no se les deja se resisten.

3. La diversidad de pareceres es necesaria para crear un futuro convincente.

4. Cuanto más convincente es la visión, mayor es el compromiso para hacerla realidad.

La misión de las personas que facilitan el proceso de cambio es la de crear espacios para que los participantes puedan concretar su compromiso. Crear espacios, sin imponer, sin forzar, sin controlar y sin manipular.

QUÉ SENCILLO, QUÉ LÚCIDO, QUÉ SUCINTAMENTE CLARIFICADOR Y QUÉ TERRÍBLEMENTE DIFÍCIL.

Para cerrar el post, os inserto un vídeo que sugiere otra mirada…


3 comentarios:

Yoriento dijo...

Y si la necesidad de cambio no emerge, es lícito emergerla con cariño? Y quién y cómo se decide qué cambios merece la pena emerger? ¿Todo cambio no emergido es manipulado?

Me ha gustado mucho el video, pa la Yorientoteca¡ Gracias, Juan :-)

Apologética dijo...

saludos amigo

Juan Palacios dijo...

Gracias Yoriento por tu comentario.

Si la necesidad de cambio no emerge, pues no emerge, y punto. Facilitar el cambio es estar a favor del proceso, no a favor de una de las partes o a favor de una de las direcciones (cosa nada fácil, por cierto).

Me gusta que te guste el video ;-)

Clicky Web Analytics